miércoles, 30 de enero de 2013

Los Tres Controles Diarios: Recursos, Habilidades y Actitudes.

Es difícil sortear diariamente las dificultades transformadas en obstáculos, que transforman un día de tu vida en un sinfín de aventuras, tanto profesionales, como personales.

Resulta obvio que cuando se acumulan demasiados inputs, puedes convertir tu psique, tu cuerpo, tu corazón y tu trabajo en una mezcla de sensaciones y estados de ánimo, que hace reaccionar la adrenalina hasta el punto de ebullición, o bien entrar en la mas profunda desazón solo con pensar que no serás capaz de encarar los retos, o que no conseguirás el resultado deseado.

Entre los ingredientes mágicos para afrontar las cosas es la actitud. Pero no es el único ingrediente, no nos engañemos. 

El conjunto de recursos, habilidades y actitudes que construyen nuestro “yo”, son los que nos orientarán.

Desde el punto de vista pero racional, debemos tener en cuenta nuestros recursos. En tiempo, la agenda, el dinero, herramientas, lugares, transporte, distancias,…

Desde el punto de vista de nuestro ADN, debemos tener a punto nuestras habilidades. Aquellas que hemos aprendido en el transcurso de nuestra vida, y que deben ver con nuestra agilidad mental, nuestra capacidad de convicción, nuestro entusiasmo, nuestros contactos, la agenda, nuestra capacidad negociadora, nuestros conocimientos…

Finalmente nuestra actitud. Una vez sabidos los recursos con los que contamos y nuestras habilidades, solo es una cuestión de actitud.

A esta altura, absolutamente nadie duda que una actitud sonriente, decidida y que transmita confianza, nos va a abrir cualquier puerta, nos va a permitir salvar los inconvenientes y nos conducirá directos a nuestro objetivo.

Y con ello no quiero decir que no hallemos un obstáculo complejo que no podamos solucionar de inmediato, pero debemos estudiar fidedignamente por qué razón no lo hemos conseguido, para volverlo a encarar una vez ya sabemos qué no funciona. 

Todo forma parte de una mezcla de aprendizaje, cuyos nuevos conocimientos engrosarán nuestras habilidades, y una actitud adecuada.

Ciertamente todo es complejo y nada es simple. Pero aquí estamos nosotros, con nuestra actitud, nuestros recursos y nuestras habilidades para afrontar lo que haga falta.

0 comentarios:

Publicar un comentario