sábado, 15 de marzo de 2014

La fortaleza mental del emprendedor


La revista Forbes publicó un estudio en el que identificaba las cosas que las personas mentalmente fuertes evitan hacer.
Se da la extraña paradoja que coinciden con las actitudes de fortaleza mental que los emprendedores han de aplicar para poder realizar sus proyectos.

Fortalezas mentales de los emprendedores

  • Responsabilidad de sus actos
Un emprendedor debe haber aprendido a asumir la responsabilidad de sus acciones y resultados. Cuando las cosas van mal, o no salen todo lo bien que esperaba, es capaz de dar otro paso con rapidez y se mantiene optimista.
  • Control de las acciones y las emociones
Las personas emprendedoras saben que su fuerza está en su capacidad para gestionar la forma en que responden. Controlan sus acciones y emociones. Son fuertes mentalmente, no desperdician energía y tiempo en perder los papeles o en dejarse dominar por miedos infundados.
  • Actitud frente al cambio
La capacidad para aceptar el cambio es vital para emprender, y quienes emprenden con éxito son capaces de asumir nuevos retos o desafíos. Nunca ven barreras, sino obstáculos que es posible saltar o evitar.
  • Actitud frente la incertidumbre
Un emprendedor, o un buen directivo, no malgasta tiempo ni recursos en aquello que no puede controlar, y además asume que no puede hacer nada por controlarlo. Lo esquiva y continúa sin que la sensación de incertidumbre o pérdida de control le invada. En una situación adversa, sabe reconocer que la única cosa que siempre se puede controlar es su propia respuesta y la actitud, y usa correctamente estas competencias.
  • Actitud frente a los demás
Una persona mentalmente fuerte se esfuerza por ser amable y justo, por agradar a las personas que le rodean. Ahora bien, su fortaleza mental le impedirá que el natural deseo de caer bien le coarte y expresará su opinión sin miedo. Puede soportar la posibilidad de que alguien se enoje, y la contrarrestará con simpatía e incluso humor.
  • Actitud frente al fracaso
Para un emprendedor el fracaso no es algo desconocido. Y sin embargo, para continuar y tener opciones de triunfar, ha de aprender de los errores sin obsesionarse con ellos. Una vez más, se trata de no invertir energía en algo inútil, sino en concentrarla en la creación de un presente y un futuro óptimo.
* Actitud frente al éxito ajeno
Si quieres emprender, aprende a reconocer los logros ajenos: si los analizas, les podrás sacar partido aplicando las lecciones clave en tu propio proyecto. Además, la experiencia de los demás permite evitar errores.
  • Actitud ante la soledad
Muchas veces se habla de la soledad del emprendedor con una denotación negativa, sin embargo, no siempre es así. Un emprendedor no debe tener miedo a estar solo ya que se le presenta un tiempo muy valioso y necesario para reflexionar, planificar, y para ser productivos. Por eso las personas emprendedoras valoran, buscan e incluso necesitan ese espacio para alejarse del “ruido”. Al no depender de otros para su felicidad y auto-realización, son menos vulnerables y dependientes, es decir, más fuertes.
  • Actitud ante el riesgo
Un emprendedor está dispuesto a tomar riesgos calculados. Esto es una cosa totalmente diferente de saltar de cabeza en riesgos donde posiblemente no haya salida exitosa. Sopesa los riesgos y beneficios a fondo, y evalúa plenamente las desventajas potenciales e incluso los peores escenarios antes de tomar la decisión y pasar a la acción.
  • Actitud frente al éxito
Para emprender es vital que los éxitos ajenos no nos afecten negativamente. Una persona fuerte mentalmente no tiene celos profesionales, sino que toma buena nota y está dispuesto a trabajar duro para sus propias posibilidades de éxito, sin tomar atajos. Además, cuando alcanzan el éxito no se conforman y buscan nuevos retos que les permitan crecer y mejorar.
Un emprendedor, por tanto, debe buscar objetivos a largo plazo y para conseguirlos aplicar estrategias a corto. Emprender no deja de ser una carrera de obstáculos y el principal impedimento al que se suele enfrentar es caer en el abatimiento y la frustración. No hay que olvidar que los problemas suelen ser parte de la solución y hay que estar siempre preparados para afrontarlos y superarlos.
Fuente: Imagen Esparta Palma
Fuente: Pymes y Autónomos

0 comentarios:

Publicar un comentario