jueves, 10 de julio de 2014

El valor de emprender

A diario recibo emails de mis lectores, qué me preguntan si puedo ayudarlos en sus ideas de negocio y proyectos que desean emprender, pero la realidad es que de la enorme cantidad de personas que dicen querer tener su propia actividad profesional, sólo alrededor de un 5% de personas están realmente decididas para llevarlas adelante. La razón fundamental es que el resto nunca han decidido realmente tomar acción, porque sus miedos los paralizan.
Muchas de esas personas me escriben al cabo del tiempo diciéndome que han pospuesto su proyecto por una u otra razón y es que son numerosas las excusas y justificaciones con las que muchos se autoengañan para no enfrentarse con sus deseos. “No tengo dinero”, “No estoy preparado” “Ahora no es el momento”, “No tengo ayuda”, “Hay mucha competencia”, “Hay mucha crisis” etc. Cualquier motivo es bueno si quieres seguir como estás. Y aunque no sea agradable escuchar esto que te voy a decir, la realidad es que la mayoría de personas son muy cómodas y no desean hacer cambios en su interior.
Todas las personas llevamos dentro un genio creativo, todos tenemos buenas ideas  en algún momento de nuestra vida, pero la diferencia de unas personas a otras no son tanto las ideas, sino la toma de acción. La idea de negocios más maravillosa del mundo no va a cambiar tu situación financiera, a menos que tú lo decidas firmemente y la lleves a la práctica.
Hay miles de ideas estupendas que se quedan en el cajón, porque las personas no se atreven a desarrollarlas. Son esos tipos que en lenguaje coloquial se les llama “sin sangre”. Un común denominador entre las personas que han abandonado sus sueños es que carecen de auténtica confianza en sí mismos y esa falta de seguridad interior pretenden obtenerla de los demás o de las circunstancias, pero lamentablemente eso no llega nunca.
Algunas personas me preguntan cómo pueden desarrollar esa confianza interior para afrontar todos sus retos y la respuesta es bien sencilla: trabajando. Debes trabajarte tanto interiormente modificando pensamientos y creencias, como exteriormente adquiriendo conocimientos y experiencia en lo que deseas lograr. Con la práctica se llega a ser maestro en cualquier disciplina, pero la autoconfianza es el paso básico para el éxito en cualquier área.
Por difícil que a día de hoy sea tu situación, las quejas y las lamentaciones no van a sacarte de tu problema. Por ello, la toma de acción siempre ofrece resultados mejores que la pasividad y el derrotismo al que muchos ceden.
Nunca es el exterior el que va a traernos los cambios, sino nuestra predisposición mental hacia todo aquello que deseamos y la consecuente toma de acción `posterior para llevarlo a cabo.
Si estás firmemente decidido a iniciar tu actividad por cuenta propia, no te dejes influenciar por nada ni por nadie, pues te recuerdo que tu propio diálogo interno es el más importante y el que va a condicionar tus resultados para bien o para mal. Confía en tu guía interna y no permitas que nada ni nadie te robe tus sueños y mucho menos tú mismo. Recuerda que el mejor momento siempre es Ahora.
Fuente: Alex Arroyo Las Leyes del Exito

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