martes, 26 de noviembre de 2013

Cómo Emprender En Solitario (I)

El proceso de creación de una nueva empresa suele ser algo desconocido para la gran mayoría de los emprendedores. Si, además, opta por hacerlo en solitario, el panorama se complica. El libro Lánzate ya aborda de forma concreta y práctica todos los aspectos a los que deberá enfrentarse.



En 2009 se dieron de alta algo más de 445.000 autónomos (cantidad similar a la de cinco años antes). Y esto, a pesar de la crisis. Muchos de ellos se habrán lanzado a la aventura de emprender un negocio sin contar con experiencia previa, con lo que se habrán tenido que enfrentar a múltiples aspectos que hasta ahora les eran desconocidos.

¿ESTOY PREPARADO?
Una de las primeras inquietudes que suele aparecer en la mente de los nuevos emprendedores es la de si están preparados para dirigir una empresa. Como afirma Javier Inaraja, redactor jefe de Emprendedores y autor de este libro, “emprender es una opción que puede adoptar cualquier persona. Pero aquellas que están más preparadas suelen tener mayores posibilidades de sobrellevar los avatares que supone crear y consolidar un negocio”.
Y es que vivir de una actividad empresarial es una carrera de fondo. Los que terminan ganando no son siempre los que parten en primer lugar en los primeros metros del recorrido. Aquí, como en el deporte profesional, la confianza en uno mismo, la tenacidad y la capacidad de sufrimiento son los factores que empujan a llegar a la meta. Ahora bien, en igualdad de condiciones, son los que se preparan a conciencia y saben ejecutar mejor las técnicas quienes tienen más posibilidades de acabar entre los primeros.

EMPRENDER PASO A PASO
Para facilitar el proceso, este libro propone 10 pasos para convertirse en autoemprendedor o emprendedor individual. Pasos que siguen una secuencia lógica, partiendo de unas etapas iniciales –analizando la capacidad emprendedora y la viabilidad de la idea de negocio–, para acometer las fases más complejas –los cálculos financieros, elegir la fórmula jurídica de la empresa, las diferentes fuentes de financiación a las que puede recurrirse, etc.–, hasta la apertura de la nueva empresa.
Un proceso, además, en el que se tienen en cuenta no sólo las cuestiones formales –como la elaboración del plan de negocio, los trámites necesarios, etc.– sino otros aspectos que, desde el punto de vista del autor, son igual de importantes (como desarrollar contactos profesionales, buscar opciones rentables a la hora de radicar el negocio, compatibilizar la vida privada con el emprendimiento, etc.). En cada uno de ellos se ofrece información concreta y práctica, completada con múltiples recursos a los que se puede acceder a través de Internet, para que el emprendedor vaya desarrollando el proceso de creación de su empresa.

SIEMPRE CON UN PLAN
Todo futuro negocio, independientemente de la dimensión que tenga, debería basarse en un plan de empresa o business plan”, afirma Inaraja. Para él, “es la única forma de ver si verdaderamente es viable.
El plan de negocio te ayudará además a mejorar tu idea, ya que hará que te enfrentes a la realidad: las ventas, los gastos, las inversiones.... y te hará cambiar algunos aspectos que hasta que no se analizan sobre el papel no se ven claramente”. No es la única ventaja de elaborar un plan. “A posteriori, cuando tengas tu empresa en marcha, te permitirá observar si se van cumpliendo tus previsiones y, en caso contrario, las áreas que pueden estar fallando y en las que debes incidir para reconducirlas”.
Ahora bien, un plan de negocio no es una garantía ilimitada contra el fracaso, pero sí aumenta las posibilidades de no errar a la primera de cambio. Además, es imprescindible si pretendes conseguir financiación ajena para tu proyecto.

QUÉ, QUIÉN, DÓNDE, CÓMO Y CUÁNTO
Son las preguntas básicas que, según este libro, debe responder un plan de negocio. Es decir, más concretamente, debe describir la idea; presentar a la persona que va a ponerla en marcha; analizar el entorno en el que va a operar; explicar el plan previsto para lanzarla al mercado; y analizar los costes que suponen y los beneficios esperados. Visto así parece sencillo, pero, señala Javier Inaraja, “por mi experiencia, elaborar el plan de negocio es uno de los primeros obstáculos que suelen encontrarse muchos emprendedores. La solución ante este temor no es otra que seguir la estructura, haciéndolo paso a paso, e ir desarrollando cada apartado en la medida de tus posibilidades”.
Cometerás fallos, seguramente, pero debes plasmar tu visión personal del proyecto. Luego, lo más aconsejable, es optar por que lo analice y te asesore un experto en temas de creación de empresa (de entre las múltiples instituciones que ofrecen ayuda) o del sector de actividad al que te vas a dirigir.
Otro punto que destaca este libro para no errar en las previsiones económicas del plan es la de “informarse a fondo de lo que puede suponer cualquier gasto, comisión, tipo de interés, plazos, etc., a pesar de que parezca poco significativo. Las cifras que debe contener el plan económico-financiero han de ser fiables. No vale con presupuestar por encima el coste de una campaña de buzoneo de publicidad, debes informarte de cuánto te cobraría una empresa especializada si lo realizaras de verdad, incluso, atreverte a pedir un presupuesto”.

Fuente:Emprendedores Javier Inaraja 26/04/2010

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